Novena al Espíritu Santo o de Pentecostés
5º Día: El Espíritu Santo es el primer Testigo
G/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
T/. Amén
Canto o invocación inicial Secuencia del Espíritu Santo
1º Lect.: Del evangelio según San Juan (Jn 15,20-21.26-27)
20 “Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande de su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. 21 Pero los tratarán así a causa de mi Nombre porque no conocen al que me envió. 26 Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. 27 Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio”.
Pausa de reflexión
2º Lect.: De los Escritos de Madre Carmela
“Jesús está dispuesto a darnos su Espíritu Divino, atraigámoslo con nuestros gemidos, con nuestros suspiros, con nuestras oraciones, con la exacta observancia de nuestros deberes, con los sacrificios, con la penitencia, con las mortificaciones y con un continuo recogimiento, acompañado del fervor de nuestra voluntad y así descenderá y descansará este Espíritu Divino en nuestros corazones, aportándonos todos sus dones”[1]
Pausa de reflexión
Intercesiones
G/.Convocados por el Espíritu Santo, dirijamos la oración a Dios, nuestro Padre para que nos haga verdaderos testigos de Cristo, retomando con vigor el camino de la luz y la esperanza y digamos:
T/.Dónanos la luz de tu Espíritu
- Para que el Espíritu nos sostenga en la lucha contra el mal que hay en nosotros, nos haga fuertes en la persecución y en las pruebas, y nos ayude para que correspondamos a nuestra vocación para ser “sal de la tierra y luz del mundo”.
- Para que el Espíritu de Verdad asista a todos los creyentes en Cristo y las iglesias esparcidas por la tierra, para que mirando al Señor sobre la cruz hagan las elecciones necesarias para construir una verdadera familia que profesa la misma fe.
- Para que el Espíritu Santo que hemos recibido en la Confirmación, nos haga profetas de Jesús con las palabras y con el testimonio de la vida.
G/. Oremos
Oh Padre que acompañas siempre la existencia y las acciones de tus hijos con los dones de tu Espíritu; haznos atentos y dóciles a esta voz interior para que la fuerza que en Pentecostés ha fortalecido a los apóstoles nos transforme y nos haga fuertes y generosos, nos asimile a Cristo y nos consagre a tu servicio con la palabra y el testimonio. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
Canto final
[1] Vol. II, pág. 55, Carta a P. Vincenzo Nardelli, o.p., Palermo 19/05/1901