Me fui a mi Prisionero de amor
para adorarlo, agradecerle, bendecirlo
y rogarle al mismo tiempo
para que tenga sobre mí sus ojos amorosos
y me dé la gracia de ser siempre toda suya
y vivir únicamente para su amor
y morir con Él,
consumida por su amor.
(Venerable Madre Carmela Prestigiacomo)