Mes en honor del Sagrado Corazón de Jesús
Décimo séptimo día:
“El Sagrado Corazón de Jesús quita todo temor”
Escuchemos, hoy, lo que escribe Madre Carmela a su confesor acerca de una experiencia vivida en la oración:
Hoy en la oración Jesús mostrándoseme todo dulzura y amor, me ha dicho: “Dulcísima hija de mi Corazón, ¿qué cosa temes? ¿No ha sido versada toda mi sangre como precio de tu perdón?” Y diciéndome esto salpicaba con esa sangre divina, que salía abundante de su costado abierto, agregando estas palabras: “Esta sangre divina mía te sea prenda de eterna salvación, de amor infinito, de perpetua predilección”. (Escritos de la Fundadora, Vol. IV, pág. 53)
De estas palabras, podemos sacar para nuestro provecho:
- Todo temor desaparece a la presencia del Corazón de Jesús que conforta y sana con su sangre, la cual es precio de nuestro perdón.
- Es la sangre del costado abierto de Jesús que se convierte en prenda de segura redención para nosotros, de amor infinito y de perpetua predilección, porque ha sido esparcida sólo por amor en la cruz, por nosotros.
Hoy me detendré a meditar y contemplar el valor redentor de la sangre del costado de Cristo.