Pensamiento del día 23 de febrero de 2017
¡Estate contenta de haber sufrido, cuando se sufre con la conciencia tranquila, con el corazón quebrado y aún así se hace el propio deber! Mi afecto por ti es grande porque eres mi hija en Jesucristo, y en esta ocasión me has confirmado tu apego al Instituto, tu confianza hacia mí, tu simplicidad.
(Venerable Carmela Prestigiacomo)