Novena de Navidad
5º Día: Jesús viene entre los suyos
“¡Benévolo intercambio! ¡Inescrutable creación! ¡Inesperados beneficios! ¡La iniquidad de muchos quedó oculta en el único justo, y la justicia de uno justificó a muchos inicuos! (A Diogneto, IX,5)
G/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
T/. Amén
Canto inicial o una oración de adoración (si se hace la exposición).
1º Lect.: De la primera carta del apóstol San Juan(1Jn 1,1-4)
1 Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado
1 y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos. 2 Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y les anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado. 3 Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. 4 Les escribimos esto para que nuestra alegría sea completa.
Canto
2º Lect.: De los Escritos de Madre Carmela
“Jesús, Sabiduría eterna del Padre, bajado del cielo para traer al mundo la luz de la verdad y de la justicia, y para abatir el vicio y el error, fue constituido desde la eternidad por su Divino Padre, jefe supremo de toda la humanidad y príncipe de la paz, porque debía, a través de la ignominiosa muerte de cruz, abatir y debelar el infierno, borrar el quirógrafo de muerte y restituir el hombre a la antigua amistad con Dios”.
Pausa de reflexión
Intercesiones
G/. Roguemos para que a la iniciativa de Dios, que nos ha librado de las tinieblas, corresponda de nuestra parte una mayor confianza en Él. Digamos juntos:
T/. Danos la esperanza, oh Señor.
- Señor, toda la creación espera con impaciencia la revelación de los hijos de Dios: ella gime y sufre hasta hoy; nosotros te rogamos
- Señor, tu Iglesia espera tu venida definitiva y la reunión contigo en tu Reino eterno; nosotros te rogamos
- Señor, los emigrados y exiliados esperan el regreso a sus tierras y el inicio de una vida nueva; nosotros te rogamos
G/. Oremos
Oh Rey de las naciones y suspiro de las gentes, piedra angular, que unes todo en uno, ven y salva al hombre que has formado de barro. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Canto final