Novena de Navidad
2º Día: Jesús hijo de David
La Encarnación es el pleno cumplimiento del proyecto de Padre, Jesús viene entre los pobres, los débiles, los extraviados, para traer la luz a aquellos que viven en tinieblas.
G/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
T/. Amén
Canto inicial o una oración de adoración (si se hace la exposición).
1º Lect.: Del Libro del Profeta Isaías (Is 9,1-6)
1 El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. 2 Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín. 3 Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda y el palo de su carcelero, todo eso lo has destrozado como en el día de Madián. 4 Porque todas las botas usadas en la refriega y las túnicas manchadas de sangre, serán presa de las llamas, pasto del fuego. 5 Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre: “Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz”. 6 Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin para el trono de David y para su reino; él lo establecerá y lo sostendrá por el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto.
Canto
2º Lect.: De los escritos de Madre Carmela
“Mi espíritu estaba más recogido que de costumbre; el pleno conocimiento de mi nada y de mi bajeza y miseria, trasportaba mi alma en un éxtasis de sublime maravilla y al mismo tiempo de inmensa satisfacción al mirar a un Dios grande, infinito, inmenso, omnipotente, el cual olvidándose casi de sí mismo, a parte de la altura de su naturaleza divina, se abaja hasta las más miserables de sus criaturas, para atraerlas y elevarlas hasta Él y hacerlas conformes a Sí, haciéndolas vivir de su misma vida”.
Pausa de reflexión
Intercesiones
G/. Para que el amor del Padre, manifestado en el don de su Hijo sea conocido y correspondido roguemos al Señor y digamos juntos:
T/. Santifica a tus hijos, Señor
- Señor del mundo, recibe nuestra oración por la Iglesia para que ella vaya hacia nuevos horizontes trazados por Ti, manifestando la potencia de tu amor.
- Señor del mundo, recibe nuestra oración por los cristianos para que caminen, no más divididos sino unidos, hacia el Reino y testimonien que son tu pueblo.
- Señor del mundo, recibe nuestra oración por nuestra comunidad para que a través de la acogida y la hospitalidad, suscite una comunión más profunda y proclame la presencia del Espíritu Santo.
G/. Oremos
Oh llave de David y cetro de la casa de Israel, que abres y ninguno cierra, que cierras y ninguno abre, ven y aleja al prisionero de la cárcel donde está sentado en las tinieblas y en las sombras de muerte. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Canto final